Anoche, mientras mamá descansaba en Marivent viendo Crónicas Marcianas por televisión, salió el primo Alessandro, que es la oveja negra de la familia, o mejor dicho, es una de las ovejas negras de la familia… bueno… tampoco… dejémoslo en que yo soy la oveja blanca de la familia. A lo que iba, que salió el primo Alessandro diciendo que había rumores de que mamá esperaba gemelos.

Hay que ver lo dura que es la vida de la gente importante, aún no he nacido y no paro de desmentir cosas. Creo que voy a dejar de hacerlo como salgan bulos como éste todos los días, pero por esta vez voy a desmentirlo. No, no hay gemelos, y mucho menos una parejita de niño y niña dispuestos a rivalizar en el útero por ver quién sale antes para quedarse con la corona del abuelo. Eso parece el guión de una telenovela y reconozco que en mi familia hay episodios folletinescos, pero tampoco hay que exagerar. Esto está muy oscuro pero no es un sitio demasiado grande y ya me lo conozco como la palma de mi mano. Si hubiera un Pelayo a este lado de la placenta ya lo habría visto. O por lo menos me habría chocado con él.

Y bueno, siento repetir lo mismo que dije ayer, pero no paran de llegar a Zarzuela y a Marivent toneladas de patucos. En el ala norte del palacio ya no hay sitio para meter más sacos de patucos. Mamá ha decidido cortar por lo sano y ha llamado a Pertegaz para que me haga los patucos oficiales y así, una vez que se cambie la Constitución, se incluirá un subepígrafe que prohíba regalar patucos no oficiales a un miembro de la Casa Real. La idea del subepígrafe ha sido de papá, que estudió en Washington. Si es que lo que no se le ocurra a él… tiene madera de dirigente. Pues eso, que ha venido Manolo, que es como llamamos en casa a Pertegaz, ha tomado medidas y tendrá listos mis patucos oficiales antes del parto. Papá le ha dicho que se dé vidilla, que si los tiene en una semana o dos mejor, que el hombre ya está muy mayor y de aquí a noviembre pueden pasar muchas cosas, y más con el verano tan caluroso que parece que nos espera.

Y yo creo que por hoy ya está bien, no voy a contarlo todo de golpe o me voy a quedar sin historias, que por ahora tampoco tengo demasiadas vivencias de las que poder presumir. Sean buenos, no se junten con republicanos y hasta la próxima anotación.