¡Bienvenida, Ministra!

Escuchando: Josele Santiago – Bernardo
A finales de los ochenta el matemático estadounidense Peter J. Freyd fue acusado de haber abusado sexualmente de su hija Jennifer cuando ésta era una niña. La esposa del primero y madre de la segunda, Pamela Freyd, en lugar de apoyar a su hija defendió tajantemente la inocencia de su marido.
El matrimonio Freyd aseguraba que todo era una invención de la chavala, que supuestamente tenía problemas mentales, y usó como defensa los argumentos del doctor Harold Lief, el psiquiatra de la familia, que aseguraba que Peter no podía haber abusado de la niña ya que las fantasías sexuales del matemático eran puramente homoeróticas.
No soy yo quién para decir si Jennifer había sido realmente víctima de abusos sexuales o si era una chica con demasiada imaginación, la cuestión es que a raíz del caso, el matrimonio Freyd constituyó la “False Memory Syndrome Foundation“, una organización dedicada a defender a aquellos que aseguran haber sido falsamente acusados de abusos sexuales a menores.
Puede parecer una ONG para pedófilos, pero lo cierto es que el fenómeno de los recuerdos falsos y de los trastornos en la memoria por estrés postraumático han sido ampliamente estudiados y analizados en los libros de psiquiatría (y también en el cine, no dejen de ver “Waltz with Bashir” si aún no lo han hecho).
En los ochenta muchos psicoterapeutas afirmaban que el estrés en los adultos era un signo de que la persona había sido abusada sexualmente por sus padres o vecinos. Tras someterlas a técnicas de recuperación de recuerdos, cientos de personas fueron convencidas por estos psicoterapeutas de que habían sido abusadas por sacerdotes satanistas, que no eran otros que sus padres o profesores. Este fenómeno, conocido como “abuso satánico ritual“, provocó que muchas personas fueran condenadas por abusos que no habían cometido y que, años después y tras demostrarse su inocencia, fueran puestas en libertad.
Tal vez Jennifer no fuera realmente víctima de abusos sexuales y todo fuera producto de sus falsos recuerdos, pero lo que es seguro es que ella estaba convencida de que lo que creía haber vivido era real. Lo mismo le pasa ahora a José Bono. Él está convencido de que dice la verdad cuando afirma que fue la inteligencia, y no Franco, quien legitimó al Rey.
En España tenemos nuestra propia “False Memory Syndrome Foundation”, que en forma de Ley de Memoria Histórica quita de los callejeros de nuestros pueblos placas con nombres de militares golpistas y símbolos del anterior régimen de las fachadas de edificios públicos. Pero tal vez debería ser una ley más ambiciosa y no limitarse a la Guerra Civil y primeros años del franquismo. O correremos el riesgo de que mucha gente, al igual que Bono, sufra los estragos de los falsos recuerdos.
Escuchando: Francisco Nixon – Nôtre Dame
"Sin esperanza se encuentra lo inesperado." Heráclito de Éfeso.
En episodios anteriores de Yo, Tubo...
Sígame gratis a través de Twitter.
Entérese antes que nadie de las actualizaciones de este blog gracias a las maravillas del RSS.
Distribuya libremente los contenidos de este weblog siempre y cuando respete la siguiente licencia Creative Commons:
Nada de esto sería posible si Dios no hubiera inventado el Wordpress 3.0.1